El hombre representado en esta escultura siente la necesidad de protegerse de las presiones de las arrolladoras farras del mundo. La roca en la que descansa representa la dureza de la vida, haciendo de amortiguador de nuestras responsabilidades y conciencia hacia el mundo exterior. La sábana crea una única existencia, dejando al hombre tiempo para contemplar la senda por recorrer. La cabeza, la mano y el pie que sobresalen simbolizan el irrefutable hecho de que, por mucho que trate de escapar de la realidad, al fin será atrapado por ella. LORENZO QUINN
Año Creación: 2001
Autor: Lorenzo Quinn
Material: chapado en bronce
Tamaño: 41 x 29 x 21cm.
Edición limitada de 999 u.